martes, 25 de septiembre de 2012

Tardes borrascosas

Ha estado lloviendo toda la tarde en Würzburg (de ahí el título), lo que me ha inspirado para esta nueva entrada.

OPTIMISMO

Esa palabra mágica, con la cual parece que eres capaz de conseguirlo todo.

"Sé positivo, si piensas en negativo las cosas no irán bien"

Optimismo: tener una fuerte expectativa de que, en general las cosas irán bien a pesar de los contratiempos y de las frustraciones. Es la tendencia a esperar que el futuro depare resultados favorables.

Algunos estudios psicológicos demuestran que el optimismo conlleva muchos beneficios, como reducción de enfermedades cardiovasculares, menos estrés, mayor capacidad de resolución de problemas...
Sin embargo, y a pesar de que sabemos que el optimismo es el camino del éxito, a veces nos resistimos a su influencia y caemos en las redes de la negatividad. 

¿Por qué? 
Pues porque no es tan fácil sobreponerse siempre a las dificultades y a los obstáculos.

Yo misma, este mes, he sido presa del pesimismo. Con motivos, por supuesto. Pero eso, como ya os imaginaréis, no es excusa.
Por ello, con algo de tiempo y mucha reflexión, en un vuelo llegué a una clave para conservar el OPTIMISMO a nuestro lado.


Cuando veáis todo nublado, cuando creáis que todo es oscuridad y no hay más luz...
Solo un recordatorio.

Allí arriba en el cielo, por encima de todas las nubes que obstaculizan todo... 
Sigue brillando el sol



sábado, 15 de septiembre de 2012

Primeros pasos...

...Pequeños abismos.

En estos últimos meses me ha asaltado una duda bastante extraña...

¿Cuántas veces aprendemos a caminar?
Pensareis que solo una, pero yo me he dado cuenta de que son infinitas.

Pequeños bebés dando pequeños pasos, cada uno de ellos más importante que el anterior.
Pequeños y torpes pies que se encuentran y se pisan, se tropiezan.
Pequeñas caídas que provocan grandes llantos, y en ocasiones, grandes heridas.
Pequeños deditos que se aferran a cualquier bordillo, como si de un precipicio se tratase.
Y es que, en ocasiones, lo son.
Pequeñas cicatrices que quedan de esta lección.


Yo me siento así desde siempre...
El primer día de cole, ese día en el que aprendes a estar toda la mañana sin mamá y sin papá, ese día en el que prácticamente inundas tu clase de preescolar con tu llanto.
La primera excursión nocturna con el cole, esa primera noche en la que duermes fuera de casa, y los nervios te inundan de tal manera que casi no puedes conciliar el sueño.
El primer beso, ese que tanto esperas y que, realmente, defrauda tus expectativas.
El comienzo del instituto, el hacerte "mayor" y no tener que llevar el uniforme del cole.
La primera vez que te pones unos tacones, te maquillas, te depilas o te peinas tú misma.
La universidad, ese gran lugar en el que aprendes quien eres y comienzas a labrar un futuro del que, con suerte, vivirás.
El comienzo de una vida fuera de casa, lejos de la protección parental.

Todos son comienzos que significan volver a aprender a andar.



En esta nueva andadura mía, he encontrado muchas piedras en el camino.
Algunas, puestas ahí desde siempre.
Otras, asignadas por el destino.
Las demás caían de mi propia cosecha, de lo que arrastro dentro de mi maleta.
Mi maleta...

Sí, esa que el primer día de clase perdí, y luego encontré.
Sí, esas que me mandé por SEUR y que tardaron dos semanas en llegar.
Pero eso, son los siguientes pasos. 

Sed pacientes, pronto os contaré mis anécdotas.

jueves, 13 de septiembre de 2012

Nuevos despertares.

¿Cómo empezar a contar el comienzo de una nueva vida?

Pues por el principio, ¿por dónde si no?
Me llamo María, soy alicantina residente en Würzburg. Proyecto de Psicóloga.
Me gusta poner motes a las personas, y cuanto más me cachondeo de alguien, más le quiero.
Devoro libros y adoro las series; disfruto de la gente.



Estoy en Alemania estudiando este año de Erasmus, y este va a ser mi espacio para contaros mis pequeñas o grandes aventuras, mis opiniones e incluso mis mayores reflexiones en mis momentos más débiles.
Me encantaría que esto pudiera servir a futuros Erasmus, o a cualquiera de vosotros; no sé que rumbo tomará este blog, pero si os ayuda también a identificaros o desahogaros, me sentiré la más feliz del mundo.

Aquí empieza esta aventura.

Una advertencia:
Mi vida es anecdótica y divertida.
Disfrutad de ella.